Ni idea otros países, pero aquí en la República de Chicle somos aficionados al deporte de dejarse aturdir por apellidos intrincados, impronunciables, en especial cuando denuncian un ancestro foráneo. Y si este proviene de Europa, ya es que equivale a título nobiliario. Puedes pasar de peón a Rey con solo exhibir tu cédula de identidad.
Yo mismo llevo uno de esos raros apellidos. Hago esta advertencia para que no me tomen por resentido social (otros deportes chilensis de gusto masivo: resentir y etiquetar). Sin embargo, jamás se me ocurriría echar mano al mérito - si es que lo hubo - de mis tatarabuelos para presumir de virtud, mucho menos basándome en una sopa de letras como prueba exclusiva y categórica. Un apellido, señoras y señores, no se lleva simplemente. Hay que ganárselo, moldearlo con el martillo de la calidad personal. Y esta Ley incluye a los miembros de cualquier casa real.
A menudo veo u oigo hablar a personas que declarada o sutilmente se pavonean de su linaje. Atesoran las ramas del árbol genealógico con el mismo celo de un filatelista. Incluso hay quienes gozan prefigurando el modo en que una relación matrimonial conseguirá enlazar y perpetuar sus apellidos, enyuntados como dos bueyes con herraduras de oro. Toda esta pandilla de ingenuos suele proferir, sin arrugarse, frases del tipo “sangre azul” o “es que llevo sangre vasca, italiana, o alemana…”, como si la herencia tuviese lugar por medio de la sangre, transmitiera la cultura y su mezcla con supuestos glóbulos plebeyos fuese a contaminar la pureza de la estirpe. No solamente ignoran el punto que sostengo en el párrafo anterior, sino en primer lugar los hechos científicos que indican que los gametos no funcionan mediante el sistema circulatorio, y posiblemente nunca existieron las así llamadas razas puras. Somos mestizos desde que el mono se convirtió en Hombre. ¿O creen ustedes que toda Escandinavia fue siempre nada más que rubiecitos y África, negritos? Abundancia no significa ni uniformidad ni totalidad.
Tiempo atrás leí esta investigación hecha por una compatriota (asesorada por historiadores) que dio lugar a un inventario de apellidos franceses en Chile. Para sorpresa de muchos pseudo-nobles criollos, existen hoy apellidos de origen franco que fueron deformados (Morandé proviene de Morigandais) o lisa y llanamente cambiados por uno español (una maraña parisina fue canjeada por “Flores”). Como si esto no bastara para aguar la fiesta de los aristócratas venidos a menos, hoy se sabe que muchos inmigrantes (primera generación) fueron simple soldadesca, labriegos o incluso polizones del viejo continente, muy distintos a la nobleza de castillos, museos y grandes batallas. ¿Sólo por ser europeos merecen reconocimiento? Jack el destripador también nació en Europa…
¿Y qué me dices de un Spiniak o Tocornal? Aquí se tenían por apellidos deseables, hasta que supimos que pertenecen a dos pedófilos rematados. Nunca fue tan oportuno el refrán: no todo lo que brilla es oro. Muchísimo menos un apellido.
"Los antepasados son lo más importante para quien no ha hecho nada". (Giacomo Leopardi, poeta y erudito italiano [1798-1837])
martes 18 de noviembre de 2008
Rancia aristocracia.
Publicado por
bicho maldito
en
23:57
|
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10 comentarios:
Todo parte de una carencia de temas, potenciarse por cosas así es más que rancio.
Coincido!!!
Además de nacer en Europa, Jack el destripador tenía sangre azul
Salute
soberbio trabajo vectorial :) Abrazos
Me encanta este tema. Es muy gracioso. Mi abuelo era loco por esa lesera. (Se le pasó, por fin)Qué gracioso lo de Morandé. Una vez en esa fiesta siniestra de After ofice conocimos a unos tipos que eran absolutamente cero aporte, principalmente por lo siguiente: "Tú debes ser alemana, o ¿de qué parte vienes?",¿España? pero vasca, ¿cierto? Y yo lo miraba con cara de "ya, pasemos a otro tema, qué importa".
Me despido con una recomendación: Léete Siútico, aunque digan que leerlo sea siútico.
uh, qué estupendo!
y la cita del final, Bicho, descubre que esto de los apellidos es casi un sentido de la vida para los inútiles, porque ya con un apellido , te arreglas...
sí, aquí también pasa, y de qué modo... sobre todo en los pueblos donde no ha habido mucho movimiento social, pueblos estancados en sus familias fundadoras (casi siempre unos terratenientes explotadores, pero idealizados al fin y al cabo)pueblos en los que todo desconocido que llega es un intruso sin alcurnia,jeje.
me encantó la vieja de la ilustra, me parece haberla visto, ay, demasiadas veces en la vida real...
beso
Fer(....visitame, me gustaría que vieras mi Cid...)
Creo que los apellidos no deben pulirse ni mucho menos ser objeto de honra, simplemente no deberían tener importancia.
Lo que menos debiera importarnos al conocer a alguien es su apellido.
En Chile se da bastante importancia a esas estupideces, muestra del patente conservadurismo.
Un apellido no dice más que la sociedad dividida en que vivimos. Un sujeto puede ser blanco o negro, "bueno" o "malo", siendo Echeverría o Perez.
Saludos!
Ummm
Si bien mis apellidos son muy criollos, confieso que me gusta el paterno y no lo cambiaria por ningún otro.
Pero ahora con respecto a la descendencia y permanecer apellidos a mi me ha tocado vivirlo un poco más qe de cerca, a la herencia de culturas hasta de nacionalidades.
La familia de mi pareja es Italiana por ambas partes lo que significa que el día que nos casemos yo voy ha ser parte de aquel país que jamás he pisado y nuestros hijos también lo serán, la verdad es que me da lo mismo, yo me enamore de la persona no de su nacionalidad, pero por otro lado no es tan malo, pues fíjate que tener pasaporte europeo es bien practico porque no necesitas nada más para entrar al país que se te plazca.
Pero como te decía, la primera vez que fui a la casa de ellos casi muero…nunca en mi vida había escuchado gente tan apasionada para ¿hablar? Impresionante!!!! Quede loca, con ganas de salir corriendo, es que son tan, pero tan gritones, que uno no esta acostumbrada, mi pareja me cuenta que sus tías que viven en Italia son peores…con el tiempo mi oído ya se acostumbro a su humor a ser taaaaan sectarios (van pá todas partes juntos).
Ahora bien, concuerdo con eso de que da lo mismo la nacionalidad, la raza etc etc , si es que se puede clasificar a un humano por razas igual que los perros sino la persona en cuestión.
Pero no con lo que dices, que se vino a América lo peorcito del “viejo mundo” sino que vino mucho emigrante huyendo de la guerra, Don Pierino ( el abuelo) vivió esa época, y son re emocionantes sus historias y como se vinieron con un grupo de Italianos a Chile ( el lugar más lejos del mundo) y así todos estos emigrantes que vinieron a estos lados, no solo buscando tranquilidad ( puesto que los Italianos también fueron aliados de los alemanes y convocados a la guerra ) sino que también buscando fortuna, como le decían en aquellos tiempos “ hacerse la América” , que por cierto se esforzaron muchísimo y la gran mayoría lo logro, y movió la economía de este país también.
En un programa que vi una vez, decían que las razas mestizas eran las más llamativas, pues al mezclarse las razas se quedaba o predominaba lo mejor de cada una, por eso que las “bellezas exóticas” eran tan deseadas
Puede que suene medio racista este comentario, pero no me gustan los chinos, ni los japoneses, ni los negros, ni los mapuches, los encuentro feos…así de banal mi comentario, no estoy diciendo que sean inferiores o superiores, ni buenos ni malos
Es solo un gusto personal, no me casaría con un chino, ni con un negro, me agradan,, comparto con ellos tranquilamente, pero físicamente hablando me gusta más el estilo nórdico, ahora me da lo mismo cual sea su apellido.
Pero lo de los apellidos se da en todas partes, no solo aquí, es una cosa mundial.
Si te llamas Juan González y vas a Alemania, Italia o cualquiera de esos países uffff ni siquiera tienes opción de elegir el colegio en que estudiar, tendrás que ir al colegio donde van todos los morochos Latinos ojos de vaca (así les dicen) Que fuerte!!!! Eso es más heavy que la gente pipirisnais Cotapo de Chile.
Changos!
Con eso de la sangre azul se me vino de manera automática a mi cabeza el origen del dicho aquel, en donde la estupidez es protagonista principal.
Muy largo de escribir...sobre todo a la hora del sueño.
También recordé la ira de los Larraín cuando en su país vasco de origen Larraín es un apellido sin la menor gota de alcurnia...tanto o más comun que Rubio o Pérez.
El apellido, cual envoltorio no sirve de nada si es que el contenido está podrido.
me encanta la frase final, qué importa ese abolengo si no es para que nos dejen una buen herencia!!
Bicho: la sociedad chilena esta llena de vicios que son necesarios aplastar. El tema de los apellidos es uno de ellos. Me uno a la batalla contra ellos.
Creo que tú ya lo has dicho todo, pero necesito recalcar que la cultura y el arte no discriminan.
"No hay rey que no haya tenido un esclavo entre sus antepasados, ni esclavo que no haya tenido un rey entre los suyos." Helen Adams Keller.
V.
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