viernes 1 de agosto de 2008

Preoculpas.

Hace unos años cogí este libro de psicología. Decía lo siguiente: existen dos formas de pensamiento completamente inútiles: la culpa y la preocupación. Referida al pasado la primera y al futuro la segunda. ¿Por qué entonces dedicamos tanto tiempo y atención a un par de boludeces así de estériles y dañinas? Un poco de sustancia debe haber en ambas disposiciones psíquicas como para que cueste tanto limpiarlas con el detergente de la razón. ¡Por supuesto que hay sustancia! ¿Qué creías? Otra cosa es que reporte algún beneficio, claro.

A diferencia de los animales, confinados al aquí y ahora, Homo Sapiens habita en la temporalidad, dimensión entre real e imaginaria que vincula pasado, presente y futuro en un continuo. Aunque en estricto rigor lo único real sea el presente, nuestras facultades cerebrales – memoria e imaginación – no solo nos convencen de que pasado y futuro existen y son palpables, sino que determinan nuestra existencia. Estamos (en mayor o menor grado, dependiendo de qué tan seriamente nos tomemos al Tiempo) condenados por los extremos de la cuerda, algo que conocen de sobra los espíritus melancólicos y/o ansiosos, y es que las consultas psiquiátricas hierven de mártires encerrados en una celda auto-impuesta de preocupaciones y culpas; incapaces de advertir en qué medida lo que les atormenta sirve también de excusa. Claro que sí, porque sumergirse en pensamientos tóxicos permite tomar una pausa en la tarea de enfrentar la vida y hacerse cargo de sí mismo.

A menos que hablemos de un acto de contrición por haber cometido algún delito grave, la culpa es una reverenda estupidez. No remedia nada y por mucha que alguien sienta, ello no va a revertir los sucesos. En el fondo, es la voz de la conciencia transformada en griterío, en sermón de beato. Sí señor, porque muchas veces no es sino el juicio de los demás, el “qué dirán”, instalado en nuestra propia cabeza. Ahora dígame: ¿Es usted un títere? Si metió la pata, admítalo, pero no sea tan idiota de cargar un lastre de culpas que sólo sirve para hundirse más en el barro. Queremos salir, ¿verdad?

Con la preocupación es igual, solo que esta apunta hacia delante. ¿Qué carajo gana usted mortificándose con lo que pueda suceder? Si hablamos en potencial, cabe igualmente entonces que lo temido no suceda. Por muchas horas de sueño que pierda anticipando lo que vendrá al día siguiente, ello no le hará tomar mejores decisiones, sino al contrario, ayudará a fabricar temores que por definición convierten cualquier nimiedad en algo más temible de lo que auténticamente es. Recuerde: para un ratón asustadizo la sombra de la polilla luce igual que una lechuza. Por tanto, la próxima vez que esté pensando en preocuparse considere simplemente ocuparse. Sepa que la imaginación es un caballo chúcaro al que debe uno coger firme por la brida.

“Hoy es el mañana que tanto te preocupaba ayer”. (Anthony Hopkins)

19 comentarios:

Nico Rivas dijo...

Que fácil admitir que "culpa" y "preocupación" no SIRVEN de nada, que no traen BENEFICIOS; pero es extraño pensar en las funciones mentales por su "utilidad", muy demasiado moderno para mí, esencia de todo libro de autoayuda que, como algunos conmigo creen, a nadie ayudan.

Ahí estamos nosotros, mente y cuerpo, respondiendo a estímulos, y luego de capas y capas de pensamiento moderno que tenemos metidos en el cerebro, nace el concepto de "útil", ¿para qué?, ¿quienes?, ¿cuándo?, ¿cuál es el fin?, ¿producir?, esta claro, la culpa interrumpe la producción. Pero no es tan simple como olvidar la culpa, que en cierta medida es olvidarnos a nosotros, negar lo que pudimos llegar a hacer. Llegamos a ser de una manera, y eso nos aterra. Crimen y Castigo, no hay mejor ejemplo.

Tu lo dijiste, olvidemos la culpa y la preocupación, y estaremos más cerca de los animales. Para mí, todo en buena medida.

El Cuervo dijo...

Dice el viejo adagio "si tu problema tiene solución ¿para qué te preocupas? y si no lo tiene.. ídem", es fastidioso sobre todo pensar en el qué podra suceder el día de mañana, cuando debiéramos estar pensando en el momento que vivimos, saludos desde México.

maga* dijo...

Qué manera de estar de acuerdo contigo. Recordé a un profe que tuve, Marcial Sánchez creo que se llamaba, él me cambio el chip cuando dijo algo como esto: "Si vas atrasado al lugar donde quieres llegar... para qué preocuparse? Si YA VAS ATRASADO, no hay nada que puedas hacer para evitarlo..."

Ese pensamiento me hizo ver las cosas de otra manera, porque en realidad tiene razón, si pasa X, e inevitablemente pasará, para qué me preocupo? es sólo cansancio mental el que voy a obtener...
Desde ese día me tomo las cosas con muchísima más calma, me ocupo, no me preocupo.

Y con respecto a la culpa... coincido también. Sólo nosotros nos apuntamos con el dedo, cuando en realidad las cosas ya pasaron, ya lo hiciste, ya la cagaste. Ya fue, no hay más. He hecho varias cosas de las que podría arrepentirme, y sentirme culposa todos los días, pero no puedo hacer nada para remediarlas, así que no vale la pena atormentarme con ellas.

Buenísimo el tema Bisho, saludos.

sebahba dijo...

Estuve leyendo tu ultima entrada y me gusto mucho en teoria le encuentro la razon es cierto de el por que estar culpandose todo el dia por algo que paso, piensa en el ahora y trata de perfeccionar tu error..por otro lado existe la preocupacion que como bien dice es un contrabeneficio.

Adios!

**Beattori** dijo...

Interesante lo que escribes, nadie puede decir que no le llega en mayor o menor medida.
No visualizo sólo el tema como un cambio de switch personal, sino también de todo un conjunto de aturdimientos culturales que nos han impedido vivir de manera libre y sana.
Cuando nos dejemos de hueviar tal vez la vida sería más simple también no?..ja

Además incluiría los asuntos que tienen que ver con aspectos más asociados a la química que a la voluntad. EJ: así como una persona se vuelve adicta a una droga uno también puede volverse adicto a una situación y lo que te producía, lo complejo del cerebro es que incapaz de distinguir esa situación de algo que te hacía bien de algo que te hacía daño, que en rigor da lo mismo, la adicción siempre será mala.
EJ: estuviste un tiempo full stress y cuando ya no lo tienes como que quisieras seguir estresado. No digo que seamos esclavos de una mielinización, pero sí es bueno considerar al menos el factor sorpresa del cuerpo humano.

En cuanto a la preocupación, es entretenido hacer el ejercicio de vivir en el presente, conectarse con lo que haces en ese minuto, disfrutarlo a mango y decir: aquí no puedo ser infeliz. Cuesta pero se puede y es genial. Una vez hice el ejercicio de caminar leeento hacia el metro, todo el mundo iba corriendo y de alguna manera eso tan animal que tenemos aun, el acto de imitar, hacía que todos camináramos rápido. Bueno, decidí caminar lento a ver si contagiaba a alguien y fíjate que dio buenos resultados :)

Y me gusta como el tono de tu post, es un llamado de atención muy efectivo :) Independiente si hay otros factores igual es bueno que a unx le digan: corta el hilo mier...! jejej

Eso pués, un abrazote!

bicho maldito dijo...

Una aclaración:

nico rivas: quien haya leído mi blog desde sus comienzos sabe que no soy fan de los libros de autoayuda ni del pragmatismo frío. Sin desmerecer tu comentario - puesto que básicamente lo suscribo - pienso que extraviaste el sentido de mi post. Existen la culpa que redime y la preocupación que ayuda a precaver, pero también están el exceso, la distorsión, la perversión de estas disposiciones psíquicas, que no es algo espiritual ni biológicamente benéfico o enriquecedor (ojo, que no dije útil), sino limitante y auto-destructivo. Una espiral de masoquismo que conduce irremediablemente al diván del psiquiatra.

He visto muy de cerca cómo la errónea enseñanza y aprendizaje de cierta moral y valores producen culpas y ansiedad enfermizas en personas susceptibles e inseguras. No se trata de iluminarles el camino para que sean productivos, sino ante todo, para que sean felices.

SergioA dijo...

No tengo ningún problema con culpas ni preocupaciones. Me culpo y me preocupo.

Objetivamente, La Culpa es La Causa Del Mal, y conocer las causas siempre es bueno. El que produzca sufrimiento tambíén es bueno. Igual que el dolor físico, nos alerta de lo que está pasando. Si caminando te entierras un clavo en un pie, es bueno que duela, ¿cierto?
El que elimina la culpa está a un paso de convertirse en un psicópata.

Si sé resolver un problema simplemente me ocupo de él. Si no lo sé, me preocupo hasta que sé como resolverlo. Nada terrible. Ahora, si pasas preocupado, es que no eres bueno resolviendo.

Y eso de vivir en el presente... se lo dejo a los rastas. Me gusta vivir en el pasado, en el presente y en el futuro. Es más entretenido tener 3 casas que tener una. El día que me encuentre con esa malvada lo disfrutaré tres veces: cuando lo planee, cuando la vea y cuando lo recuerde.


Saludos.

Padyta dijo...

Como dijo mi sabio abuelo alguna vez: "La caga esta hecha mijita...pongale nombre no mas ahora"...es uno mas de sus dichos que te dejan en claro que, ante cualquier cosa hay que respirar ondo, mirar lo acontecido para darle solucion y/o cerrar la pagina y seguir adelante....suena facil,pero para que estamos con cosas...vivir sin culpa y sin preocupaciones es dificl de llevar a la practica...Creo que para lograrlo hay que tener claro que las acciones tienen resultados y estos han de ser lo mas concecuente con tus sueños.

Saluditos!!!

Carolina Amigo dijo...

Existe culpa, pues es el sentimiento que se siente al no cumplir con el deber.

Memoria para recordar lo pasado, para no volver a actuar de tal forma que antes me perjudico.

Imaginación para completar lo ausente, una invitación al salón del té.

Preocupación...

Solo puedo disfrutar el presente en un instante fugaz, pues inmediatamente se transforma en pasado...

Saludos!
Carolina

Mariel dijo...

Hola Don Bicho, como le va? tantas lunas - y media lunas, tortas, té y café que no nos vemos.

Me gustó su post. La culpa, con su estigma católico, no es necesariamente un castigo de la conciencia como muchos alegan, la culpa se entiende de la mano de la redención. Es cierto que sentir culpa no ayuda a reparar el daño cometido, pero sí es la toma de conciencia de no volverlo a repetir.
Y la preocupación....
Mi padre siempre dice: preocupate en el momento justo, cuando llegue el tiempo correcto, ¿para que hacerce caldo de cabeza antes?
En vez de pre- ocuparse es mejor Ocuparse, empoderarse y solucionar lo que amerite solución.
Acerca del tiempo /presente/temporalidad... tuve en misiones un encuentro con un mendigo que me enrostró una grosa lección. Dios utiliza los más diversos canales de comunicación. Que iPhone ni que nada. Dios es altamente más eficiente.
Un abrazo estilo Earl Gray.

Atiana dijo...

Que razon llevas, ojala uno pudiera dejar de preocuparse y culpase por la cosas...pero en mi caso eso es imposible.
Sobre la dimension de la temporalidad, a mi me gusta vivir tanto en el pasado, presente y futuro..creo que la imiganacion sobre el futuro (en pequeña dosis) es buena y hace que las personas tenga ilusiones!

P.D Me encanto la entrada, Hasta luego!!

N de Nico dijo...

La frase de Anthony Hopkins se la escuche en "from the actor's studio" . . . si es que mi memoria no me falla, es correcto?

Interesante entrada btw

saludos bicho maldito'o

Colombina dijo...

Parto de corrido y me salto las comas y los puntos y quizás la tildes para que no se me vaya la idea...

Bien, yo personalmente pienso que ambos conceptos existen más del lado de la acción que del tiempo en sí mismo, pues siempre están ligadas a lo que hacemos. Por ejemplo, preocuparse si el año que egrese encuentre o no encuentre trabajo -en mi caso en algo que involucre lo que quiero- y no me importa mucho si es el año que egrese o en 5 años más; el hecho en sí mismo es lo que podría preocuparme. Y la culpa más que nada, por hacer o no hacer algo...

Lo que continúo por acá: Claro que sí, porque sumergirse en pensamientos tóxicos permite tomar una pausa en la tarea de enfrentar la vida y hacerse cargo de sí mismo.; un cuento aparte, qué rayos haces cuando no tienes idea de qué hacer o cómo hacerlo? Preocuparte del qué y el cómo, sentir culpa cuando pasan los días y no llegas a la respuesta. Ahí si que tiene un aspecto completamente temporal, lo admito. En todo caso no me eximo de esta máxima y reconozco que mi super-yo y mi ansiedad endógena me arrancan el pelo y me quitan el sueño de vez en cuando.

Sí señor, porque muchas veces no es sino el juicio de los demás, el “qué dirán”, instalado en nuestra propia cabeza. Y qué pasa si en realidad no es tanto lo que dice el otro, sino lo que digo yo? Hay personas que viven en función del resto, y otras que se han convertido en auto-degolladores, que ni necesitan al resto para sermonealos; lo hacen excelente sermoneándose a sí mismos. Ese es un esquema mental que dura muchos años -y quizás unas cuántas visitas al psicólogo- para quitarse.

Por muchas horas de sueño que pierda anticipando [...]ayudará a fabricar temores que por definición convierten cualquier nimiedad en algo más temible de lo que auténticamente es. Ojo, que muchos sí son muy buenos para además, inventar excusas para "sacarse los pillos", o cranear planes de la B a la Z. No es más productivo que realmente hacer lo que hay que hacer, pero bueno, no se le puede pedir peras al manzano.

Me habré puesto muy latera? NO? Para nada? xD!!

Besote;
Carolina.-

**Beattori** dijo...

Me da risa eso que dicen de que el presente no existe, es tan técnica la explicación del segundo fugado que siento no se acopla al sentido real de tu post. Claramente el presente existe en la medida en que las cosas que hacemos en este preciso instante sean disfrutadas. Cuando comes viendo tv la comida sabe a cable, si comes mirando el plato la comida tiene sabor. Y si aprietas el botón del ascensor más veces no significa que el aparato se moverá más rápido y si miras el reloj más veces el chofer no va a hacer volar la micro, creo que el tema va por ahí y creo que es muy factible, increíblemente realizable que cada persona adapte algunas nuevas formas de vivir para sacarse ese peso de stress que lo disfrutan un rato porque los mantiene activos, pero que luego se transforman en bolas cancerígenas difíciles de corroer, tal vez en ese sentido sería interesante echarle un vistacito al futuro y ser un poco más humildes.

Y ojo, mis letras de arriba ya las estoy recordando…mm

Abrazo!

Loren dijo...

Es inevitable preocuparse y sentirse culpable en muchas ocasiones... tal vez mas de las que deberiamos. Pero supongo que si lo piensas tampoco es tan malo,no?

Vero Lostberry dijo...

me preocupa, preocuparme por lo que no debería preocuparme

mackyantipop dijo...

¿hasta cuando con las telepatías? justo en el clavo. De acuerdo que no sirva para nada esas dos cosas. Yo creo que son problemas de ser uno consciente.

Soledad Montoya dijo...

Esté post me recordó una canción de Pablo Milanes : P
Y dice….
“Mi pasado no lo voy a negar
El futuro algún día llegara
Y del presente ¿que me importa la gente?
Si total siempre van hablar”


besiños!!!!

Juan Mariano dijo...

Bicho: este es otro de los posts que más me gustaron, pero no había tenido tiempo de comentar. Excelente el dibujo, refleja muy bien el enraizamiento de las dudas en nuestro cerebro, el flujo mental convertido en maleza seca y entumecida... y las preocupaciones... son un poco eso, problemas recreados a destiempo en la mente y convertidos así en ramajes deformes, sin sentido. Como decía Einstein, los problemas no pueden resolverse en el mismo nivel de pensamiento en el que se crearon, y creo que eso lo dice todo. Hay que recetear la mente y empezar otra vez, aunque eso no es fácil.
De todos modos, cada cual tiene su forma de preocuparse, sus vicios mentales, que sí son reales, porque nos pertenecen y debemos lidiar con ellos de alguna manera.

Felicitaciones
Juan

P.D.: te invito a mi blog "elpornologo", sobretodo porque sos dibujante.